viernes, 31 de enero de 2014

Golden Lake. Capítulo 5.

- ¿Qué? - Replico -

Los ojos de Justin se abren con sorpresa.

- Así que... ¿Cuál es tu historia? -
- ¿Qué historia? - Digo extrañada -

Justin se sienta sobre otra cubeta, y entrelaza sus dedos. Seguidamente estira los brazos sobre su cabeza, quedando en una posición en la que sus músculos de los brazos se marcan a la perfección.

- ¿Cuál es tu problema ______ McKenzie? me refiero a ¿por qué estás aquí? -
- Camino hacia la ventana y miro fuera - No tengo ni idea. Pero pienso irme de aquí tan pronto como pueda -

No pensaba contarle a Justin lo de la fiesta ¿para qué?
Se forma un corto silencio.

- Y bueno, ¿por qué no puedes irte ahora? ¿Qué te detiene? Es bastante obvio que no eres feliz aquí -
- Bufo audiblemente - En eso has acertado. Pero irme no es una opción. No estaría aquí si mis padres no me obligaran a quedarme - Me doy la vuelta y observo a Justin estudiándole desde cerca, es perfecto. -
- Así que, este es un verano emocionante para ti ¿eh? - Pregunta a la defensiva -
- Que gracioso... - Hago una mueca -

Es obvio que a él, le encanta estar aquí, eso es la cosa más rara que he visto nunca. ¿A que chico de dieciocho años, le gusta estar atrapado en una granja durante todo el verano?

- A tu padre se le ha olvidado darnos jabón o lejía. Solo ha dejado trapos y cubetas - 
- ¿Y yo que quieres que haga? - Digo borde, pero a la vez me alegro, con suerte, podamos saltarnos la limpieza. - Puede que en la casa haya... - Esta vez cambio mi tono de voz a algo más amigable -
- Tendrás que ir a ver si hay, ¿no? - Dice sonriente -
- Dirás tendremos... No pienso ir sola a esa casa, me da... digo, es rara. - Me corrijo -
- ¿Te dá que? ¿Que ibas a decir? - Ríe -
- ¡Nada! -
- ¡Di! -
- ¡Me dá miedo! ¡Está llena de bichos y es vieja! Es la típica casa de las películas de terror -

Justin estalla a reir. Me pongo roja y mi rostro cambia automaticamente a enfado.

- Vale, vale, ya paro - Acaba de reír - Pues yo te acompaño miedica - Vuelve a reír mientras abre la puerta y me deja pasar - 

Llegamos a la casa, caminando con rapidez mientras a él se le escapa alguna que otra risilla.
Introduzco las llaves en la cerradura y en silencio abro la puerta suavemente, por lo que se ve, mamá y papá están fuera, haciendo tareas. 

- Ayúdame a buscar - Le digo señalando el armario lleno de polvo y telarañas -

Justin se dirige a coger una silla y me la pone delante para que suba y pueda buscar productos de limpieza a lo alto del viejo armario.
Subo a la silla y empiezo a rebuscar entre todas las cosas, el polvo hace que me pique la nariz, es muy molesto, la verdad. 
Giro lentamente la cabeza hacia un extremo del armario en busca de algo, entonces veo que Justin está mirando de arriba a abajo mis bronceadas piernas y mi trasero los cuales están al descubierto gracias a mi corto vestido de verano.
Nos encontramos con los ojos y él se gira bruscamente avergonzado. 
Bajo de la silla. 

- Aquí no hay nada - Carraspeo -
- Bueno no importa, ya voy yo a la tienda a comprar - Dice tocándose la nuca sin mirarme a los ojos - Nos vemos mañana, porque hoy ya no da tiempo a empezar - 
- Lo sé, adiós - 

Justin se marcha y yo voy al espejo de mi cuarto con rapidez y empiezo a observar mis piernas y mi trasero haciéndome una idea de como me habrá visto él. Este vestido me sienta realmente bien, hace que mis curvas se marquen a la perfección. ¿Que pensará él de mí?

...

La antigua puerta de mi cuarto chirría al abrirse. Veo a mamá recogiendo algunas cosas que he dejado antes de quedarme dormida.

- Mmm... ¿Qué hora es? Me he dormido... - Mamá se sienta en un lado de la cama -
- Ya me he dado cuenta de eso - Me alisa suavemente el pelo - 

Cierro los ojos nuevamente. La suave mano de mamá se siente agradable en mi frente.

- No te vuelvas a dormir, cariño. Nos olvidamos de decirte, que tenemos invitados a cenar esta noche. Vamos a cenar fuera, en el patio. -
- Vale, ¿quién viene? - Murmuro -
- Bueno, apuesto a que no sabías que hay un famoso chef que vive mas abajo, yendo derecho por el camino, ¿verdad? Su nombre es Anthony Shepard y tiene un maravilloso restaurante en la ciudad. Él se preguntó si podía traer a su hija esta noche. Ella también acaba de llegar de la ciudad para quedarse este verano aquí, y creo que es de tu edad. Y estaremos nosotros, Fred y Justin, por supuesto -

¿Fred y Justin? Bueno, naturalmente esto nos dará oportunidad de conocernos mejor, tendré que estar con el este verano, conviene que nos empecemos a llevar bien... 

- ¿Qué tal te ha ido el trabajo con Justin hoy? - 
- Volteo hacia la pared - Ha estado bien - 
- Bueno, cambiando de tema. He encontrado algo pequeño para tí cuando he ido por comida a la ciudad esta tarde. Solo mira que hermoso vestido he encontrado en una pequeña boutique llamada 'Sol y Luna'. -

Hurga en una bolsa de compras, que esta en sus pies y saca un vestido de seda rojo coral sin tirantes. No lo puedo creer, es adorable. Normalmente mamá me suele llevar hacia la ropa algo más 'clásica' lo cual, traducido, significa ropa de cuello alto con pantalones largos.

- ¡Me encanta! Gracias mamá - Ella me sonríe -
- Por cierto cariño, cuando te vallas a dar una ducha, recuerda, las llaves del agua fría y caliente están invertidas. Tienes que abrir primero la fría, y luego cerrarla, luego abres la caliente, y a continuación, abres de nuevo la fría. Y no te preocupes si los tubos hacen un poco de ruido -

***

Después de mi ducha, apenas e logrado recordar las instrucciones del frío y caliente, me peino el pelo frente al espejo de mi habitación. Miro por la ventana, y encuentro una línea de color carmesí quemado pasaba justo por encima de la silueta negra de las montañas.
Por encima de la escarlata, el cielo se ha derretido en su más profunda sombra de color azul. Se alcanza a ver la primera pequeña estrella de la noche. Se siente como si el crepúsculo, ha suavizado los bordes ásperos de la tarde.
Mi rostro está aún brillante por la ducha y un toque de quemaduras de sol han teñido la parte superior de mis mejillas. Mi espalda brilla lisa y marrón, mientras subo la cremallera del vestido rojo. Se ajusta perfectamente. La seda estampada se desliza contra mi piel y revolotea por encima de mis rodillas.
Decido omitir la joyería y dejo mi largo pelo rubio caer sobre mis hombros. Descalza, me dirijo por las escaleras a la cocina, donde está mamá salpicando con romero un gran trozo de cordero.

- ¡Mmm, huele genial! - Observo la sarten -

Cojo los platos que ya están listos y salgo al patio, que ya está oscuro salvo por el fuego de las velas en la mesa de picnic y algo de luz que sale por la ventana de la cocina.
Después de ajustar los ojos, puedo ver a un pequeño grupo de personas de pie en el césped, con una copa en la mano.
Mi padre me presenta a Anthony y a Rain, su hija. Es alta y delgada, con los brazos bronceados y el pelo castaño, claro que se cierne sobre los hombros revolviéndose con el viento. Tiene pinta de surfista.
Nos sentamos todos en la mesa, y Justin se sienta a mi lado y Rain en frente de mí. El aire está impregnado de la esencia de los racimos grandes de lavanda ordenadas en jarrones de cerámica en ambos extremos.

- Este sitio es bonito, ¿verdad? - Susurra mamá en mi oído -
- Sí, nunca había visto tantas estrellas - Digo observando el cielo -

Fred y papá empiezan a discutir sobre los depósitos de fermentación en un extremo de la mesa. Justin me mira. 

- Siempre negocios - Dice con una sonrisa -
- Rain se vuelve hacia Justin - Sé que sonará extraño, pero me pareces muy familiar. ¿Fuiste al 'Campamento del lago Redwood'? -
- Sí, lo hice - Responde Justin, recogiendo un bocado de la ensalada de maíz - Yo estaba pensando lo mismo de ti. Fui allí durante años y luego me hice consejero antes del verano pasado -
- Espera ¡yo también! - Rain empieza a reír y Justin ríe con ella -

Yo me concentro en mi plato. Perfecto. ¿Ahora tengo que escuchar hablar estos dos juntos? ¿Y como ha hecho esta chica para conseguir suavizar el tono de voz de Justin? Conmigo es más serio.
Miro alrededor de la mesa. Cada rostro relajado y sonriente en la suave luz de las velas.

- Entonces, ¿Cuándo has llegado aquí? - Pregunta Rain - 
- ¿Hmm? - Finjo que no la he oído en un principio - ¿Qué? ¡Oh!, ayer - Le ofrezco una sonrisa tensa y luego se produce una pausa un poco torpe -
- Rain asiente con la cabeza - Sí, yo acabo de llagar esta mañana - Más silencio -

Supongo que debo ser más amigable con ella e intentar tener una conversación, aunque en realidad no se lo merece.

- ¿Entonces que vas a hacer este verano? - Le pregunto -
- Estoy trabajando para mi tía. Ella tiene un establo aquí. Dirige paseos en caballo por los senderos para los turistas, en su mayoría. 
- Oh, vaya - Asiento con la cabeza mostrando simpatía - Yo una vez tuve que trabajar en la piscina del club de campo durante una semana de verano. Lo odiaba -
- Rain parecía confundida - Eso es... demasiado malo. - Dice sarcástica - Pero uhmmm... mi trabajo es realmente increíble. Me encanta montar a caballo y, de esta manera, tengo que hacerlo todos los días -
- Oh, sí. Por supuesto - Pretendo coger la servilleta para cubrir mi vergüenza -

¿Como se supone que tengo que saber que dar paseos en caballo es un gran trabajo? Que rara es esta gente. 

- Eso, es genial - Interviene Justin -

Estoy callada por el resto de la cena. ¿Para qué voy a hablar si meto la pata cada vez que abro la boca? No me siento a gusto aquí.
A mi alrededor, la conversación fluye sin esfuerzo, como el agua alrededor de una piedra. 

- ¿Alguien quiere dar un relajante paseo? - Papá pregunta - Creo que todos podemos hacer un poco de ejercicio después de esta cena maravillosa -

Claro, he tenido que soportar a la chica nueva tonteando con Justin, los dos hablando como si se conocieran de toda la vida, haciendo como si yo no existiera, y ahora, ¿papá quiere que vaya a pasear con ellos? No, gracias.

- Yo voy a recoger todo esto, vosotros disfrutad de ese paseo - Interviene mamá sonriente -
- Vamos ______. - Dice Anthony con su mejor intención al ver que todos empiezan a caminar y yo me quedo atrás. -
- Mejor me quedaré ayudando a mi madre en la cocina... - Digo amablemente -
- Ah, está bien - Todos se marchan caminando lentamente, observo a Justin, que aún sigue hablando con Rain -

Me abro paso por el césped oscuro y fresco, hacia el cálido resplandor de la cocina.  

- ¿Porque no vas con ellos? - Pregunta mamá mientras frota un plato en el agua con jabón -
- Paso... - La ignoro -
- Bueno, en ese caso, ¿puedes ir a por la ensalada de maíz que se ha quedado en el porche? -

Asiento con la cabeza y me arrastro lentamente a través de la oscura sala de estar y el hall hacia la puerta de la entrada.  
En el porche no hay luz, pero cuando mis ojos se adaptan, recojo el bol de la ensalada con las dos manos. 
Comienzo a bajar por los escalones del porche, y acabo de doblar el lado de la casa cuando oigo a alguien hablar, me detengo, escucho y me doy cuenta de que la voz es de Justin y Rain.
¿No estaban paseando? Están cerca del camión y las cigarras y los grillos están haciendo un ruido enorme en los árboles, pero cuando paro de respirar, puedo entender lo que dicen.

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