viernes, 31 de enero de 2014
Golden Lake. Capítulo 10.
Llené a Morgan con los detalles del incidente del móvil.
- Así que me asusté por nada y ahora Brian está enfadado conmigo. Este lugar me está haciendo perder la mente.
- Bueno, ha sido una lástima que él cogiera el móvil, si Brian no te hubiera llamado, podría haber pasado algo entre vosotros - Ríe pícara
- ¿Qué? ¡No! No habría pasado nada, fue una tontería nada más.
- Pues honestamente creo que él está intentando coquetear contigo.
- ¡No! - Le chillo - ¡Estás loca! - Mi mente revoloteaba de nuevo con Justin
- Yo creo que sí.
Recuerdo la noche de la cena, cuando Rain y él hablaban mal de mí. Por mucho perdón que Justin me pidiera con sus galletas y su rápido abrazo, no me olvido de eso.
- Mor, créeme, este chico no tiene ningún deseo de coquetear conmigo.
- Si tu lo dices - Morgan responde - Soy tu amiga, y yo creo que sí, deberías creerme, ¿no?
- Mira, el nunca ha coqueteado conmigo, ¿vale? - Digo más alto de lo previsto
- Está bien, ______, tranquilízate - Tomo un respiro y cambio de tema - Oye, sabes ¿qué he encontrado en el centro hoy?
- ¿Qué?
- ¡La perfecta alfombra para la sala de degustación! - Digo emocionada esperando la reacción de Morgan
- Um, genial.
- Es bastante inusual. Realmente no he visto una como esa antes y la mujer que me la vendió dijo que fue una de las primeras que había hecho.
- Asombroso, nunca pensé que te entusiasmaba una alfombra, ________. ¿Te estás convirtiendo en Martha Stewart? - Me obligo a reír
- Por supuesto que no. Es solo que, bueno, es una alfombra realmente agradable, y me divierte pensar como va a quedar la sala. Escucha, me está picando todo aquí sentada en la hierba. ¿Te llamo más tarde, de acuerdo?
- Está bien, adiós Martha - Morgan se ríe y cuelga
Meto el móvil en el bolsillo de mis pantalones cortos. Cojo mi bicicleta y empiezo a pedalear difícilmente, aunque el camino es plano. Las rosadas sombras del atardecer se agrupan en las viñas, mientras voy por el largo camino de grava. El viaje a casa ha sido más largo de lo que esperaba. Estoy deseando llegar, ducharme y irme a dormir con mi queridísimo grillo.
***
- ¿Qué? ¿Entonces no puedo ducharme? - Digo algo alterada
- Poder puedes, pero aquí no, te repito que nos han cortado el agua hasta mañana.
- ¡Estoy realmente sudada! Arg, me doy asco mamá.
- Hay un lago aquí cerca, podrías bañarte allí o optar a esperar a mañana por la tarde.
- ¿Un lago? ¿Dónde? - Pregunto curiosa
- En un desvío de la carretera principal, nunca hay nadie, y está muy limpio, yo he ido con tu padre a bañarnos allí, está realmente bien.
- Suena bien, pero me da cosa ir sola, ¿vienes conmigo? - Sonrío a mi madre suplicante
- Tengo que hacer la cena cariño - Me besa la frente - Te irá bien ir conociendo por tí misma estos sitios, así que, anda ve y llévate ropa para cambiarte.
Resoplo y voy a mi habitación lentamente. Estoy tan cansada que parece que no me quedaran fuerzas para ir hasta allí. Abro el cajón de mi armario y cojo mi ropa interior, una camisa y un pantalón corto. Me pongo el bikini y me dirijo al cuarto de baño. Cojo dos toallas, el jabón para el pelo y para el cuerpo. Reviso todo lo que tengo, no me falta nada.
- ¡Ahora vuelvo! - Le chillo a Mamá mientras salgo por la puerta
Me dirijo al porche, donde mi bici está apoyada en la pared. Empiezo a pedalear con todo lo que he cogido, en una cesta que hay delante de la bicicleta.
Pedaleo por la carretera principal, tal como me ha dicho mi madre. El sol de ahora es agradable, no es caluroso pero tampoco ha llegado el frío de la noche. Es un atardecer precioso, perfecto para irse a bañar a un lago. Llego y me quedo observando el paisaje, es más que precioso, el color del agua es azul, y el cielo está rosado, mientras los arboles se agitan suavemente por la agradable brisa. Miro a todos lados, ni un ruido. Supongo que no debe venir mucha gente por aquí.
Hundo un pie en el agua y siento que está templada, es perfecta. Me hundo completamente, el agua cristalina me moja la cara, debería venir más veces aquí. Es un sitio relajante, perfecto para pensar y estar solo.
Llevo metida en el agua bastante rato y me quedaría aquí toda mi vida. Me quito el bikini y me quedo desnuda dentro de esta, estando aún más cómoda.
Cuando empiezo a enjabonar mi pelo escucho un crujido de ramas que me asusta un poco, miro a todos lados con desesperación. Pero nada. Me aclaro el pelo suavemente. El agua me cubre hasta el cuello y cada vez estoy más relajada, esto es justo lo que yo necesito. Me aseguro de que mis cosas siguen donde las he dejado, en la cesta de la bicicleta.
- Wow, ¡bonitas vistas!
Mi corazón late a mil por hora, conocería esa voz en cualquier sitio, Justin. Me hundo más de lo que pueda hundirme en el agua para asegurarme de que no me vea desnuda.
- ¡¿Qué estás haciendo aquí?! - Digo girando hacia donde está él y respirando con dificultad
- ¿Qué que hago aquí? ¿Qué haces tú aquí? ¡Yo vengo a bañarme aquí siempre! ¿Ves la cabaña que hay allí? - Señala pero no le contesto, sigo demasiado nerviosa para articular palabra alguna - Mi padre y yo la construimos cuando era pequeño, me trae muy buenos recuerdos.
- Vale, ¿puedes irte ya? - Pregunto algo frustrada, aún muy nerviosa
- ¿Por qué? ¿NO quieres que me quede?
- ¡No! Mira Justin, estoy desnuda, pensando que aquí no vendría nadie, así que por favor vete.
- Pero... yo también he venido a bañarme, es más, voy a hacerlo ahora mismo, contigo, y para que no te sientas mal también puedo desnudarme.
- ¡Ni se te ocurra! Ya me has jodido bastante con la llamada de Brian, no lo estropees más.
Segundos después me arrepiento de lo que he dicho, pero estoy muy nerviosa, no me da tiempo a pensar muy bien que decir. A Justin parece que le han molestado mis palabras, en realidad, ya me pidió perdón. Se dirige a mi bicicleta en silencio sin contestar a lo que le he dicho hace unos segundos.
Entonces coge mi sujetador blanco con encaje rosa con un lazo en el medio. Mi cara se vuelve roja como la remolacha. ¡Tierra trágame!
Justin se queda observando el sujetador sonriente, luego me mira y se pasa la lengua por los labios, vuelve a reír.
- ¡Qué sexy es todo esto!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario