viernes, 31 de enero de 2014

Golden Lake. Capítulo 2.

Me he quedado helada. Puedo sentir la sangre como drena a través de mi rostro. Brian tropieza conmigo. Entonces mira hacia arriba y se queda completamente rígido. A mi alrededor, la fiesta sigue en lo mejor.
Nadie se ha dado cuenta de que mis padres han llegado. Morgan llega esquivando cosas del suelo desde la cocina, con una botella de vodka en la mano.

- ¡______! - Grita - ¿Hay más vasos...? - Mira a todos lados desesperadamente - Ho... Hola, Sr y Sra McKenzie - Dice recuperando rápidamente su compostura - ¡Feliz cuatro de Julio! ¿No es el patriotismo la mejor parte de ser Americanos? -.

Mis padres hacen caso omiso a las palabras de Morgan. No se mueven de la puerta. La cara de mi padre está roja como la remolacha y sus ojos están tan abiertos que cubren la mitad de su rostro. Su cuerpo está tenso y la cabeza parece que se hunde en el cuello de su camisa.
La cara de mi madre está blanca. 

- Morgan, apaga la música, por favor - Digo atragantándome con mis propias palabras -.
- Correcto. ¡Ahora mismo! - Dice sin pensarselo dos veces -.

Morgan se dirige al estéreo y corta a la mitad el grito de Beyoncé. Todos dejan de bailar y miran a su alrededor. Rápidamente se dan cuenta de la situación.

- Chad ahueca las manos alrededor de su boca y grita - ¡Nos han pillado! ¡Todo el mundo fuera! - Al momento se desata un pandemónium cuando la gente se empuja para salir por la puerta trasera.

Nadie tiene el valor de pasar cerca de papá y mamá, todavía en pie en la puerta. Yo sigo con la boca seca y las paredes giran a mi alrededor. 
Y de repente, se ha ido todo el mundo. Sólo Brian y yo estamos juntos en el centro de la pista. 
Mi padre carraspea con intención. Me estremezco.

- Es mejor que te vallas Brian - Murmuro -.
- Claro, adiós Sr y Sra Mckenzie - Dice débilmente, dándome una mirada simpática -.

Brian sale por la puerta torpemente.
Una vez que estamos solos, mi madre poco a poco entra en el salón observadora y se sienta en el sofá de cuero. Pega un grito y da un salto hacia atrás, empapada de la piscina de cerveza que hay en el cojín.
La cara de papá sigue color púrpura. Mi madre con cautela se sienta sobre un brazo del sofá y me mira con frialdad. Miro hacia mi padre inocentemente y en su rostro puedo notar más furia de la que nunca he sentido en él.
Me cubro la cara con las manos. No estoy segura de que es peor, la culpa que siento por mirarles a la cara, o el pesar de que estoy probablemente en el mayor problema de toda mi vida.
Mis padres siguen en silencio, obviamente esperando una explicación, pero en realidad, ¿qué les puedo decir? 

- ¡Lo siento! Lo siento mucho - La garganta se me hace un nudo y no puedo seguir hablando -.
- Mi padre estalla - ¿De que estás hablando? Salimos de esta casa durante cinco horas, después de pasar un mes repasando las normas de verano. Y venimos a casa a conseguir una caja de archivos, ¿y qué nos encontramos? ¡Un centenar de adolescentes borrachos tirando basura en nuestra casa!
- Papá - Intento que deje de hablar sobre lo que ya sé, se perfectamente lo que estaba pasando en mi casa hace unos minutos... -.
- ¿Y quién es el responsable de esto? ¿Quién? ¡Nuestra hija, quien nos aseguró que se haría cargo de todo este verano! 'No te preocupes papá, estaré bien' Me dijiste. ¡Bueno, esto no se ve muy bien para mí, ______!

Respiro hondo. 

- Mira papá, déjame explicarte... -
- ¿Explicar qué, ______? - Dice mamá - Esta situación es perfectamente clara para mí, nosotros confiamos en ti y tu has roto esa confianza -.

Tengo la horrible sensación de saber lo que viene a continuación. Trato desesperadamente de dar explicaciones, con una lamentable corriente de balbuceos.

- ¡Lo siento mucho! Prometo que nunca más volverá a ocurrir algo así. Iba a ser mi única fiesta, os lo juro, solo quería una pequeña recompensa después del instituto, antes del último año, para celebrar el verano. Yo, yo... - Busco algo a mi alrededor, cualquier cosa, que los apacigüe - ¡Yo ni siquiera estaré aquí este verano! Voy a ir a vivir con Morgan y la Sra Gainsley es muy estricta... - Espero desesperadamente una respuesta ante mi pequeña excusa -
- No. - Dice papá con firmeza - Tu vas a pasar el resto de la noche limpiando esta casa, y por la mañana, vas a venir con nosotros al campo de tus abuelos -.

La calma de su voz suena como un terrible final. Dejo escapar mi aliento.

- Está bien, papá - Digo en una voz apenas controlada - Yo entiendo que debo ir con vosotros a ayudaros como castigo. ¿Pero, de cuánto tiempo estamos hablando? ¿Una semana? - El temblor de mi voz ya es controlable - ¿Dos semanas? Os ayudaré a cortar el césped, o lo que sea... -.

Mis padres se quedan mirándome.

- ______. - Dice mamá - 
- ¿Qué? - Respondo -
- Tu padre no está hablando de una breve visita. Le estarás ayudando en la viña durante el resto del verano - Sus palabras son claras como el agua -.


Golpe. Se hace el silencio en el salón como la caída de un peso muerto, mis visiones de la playa, Brian, más chicos, fiestas y la libertad se van flotando en el oscuro cielo de Nueva Orleans.

No hay comentarios:

Publicar un comentario