viernes, 31 de enero de 2014

Golden Lake. Capítulo 3.

- ¿Todo el verano? - Digo con voz ronca -

Mi padre me pincha con la mirada. 

- ¿De... verdad... tú... crees... que... puedes... quedarte... aquí... después de... todo... esto? - Me está hablando como si fuera alguien con un grave caso de inteligencia limitada -

Mi padre se levanta y se dirige a la cocina.

- Esta discusión ha terminado - Dice seco y luego hay una breve pausa - ¡_______ McKenzie! ¿Puede explicarme por qué demonios hay frijoles pegados por todo el techo?

Agacho la cabeza y veo a mi padre caminando con rigidez por la enorme terraza. Papá se queda mirando fijamente una silla que hay flotando boca abajo en la piscina. 

...

- ¡Ay! - Me quejo mientras cargo dos grandes bolsas de lona y llevo a rastras una maleta gigante detrás de ella. Me las he arreglado para pasarlas por la puerta y he peleado para poder bajarlas por las escaleras.
La mañana está fresca y cubierta de rocío, con blancas nubes hinchadas en el profundo cielo azul. Pero bien podría estar nevando para mí... Apretujo mis cosas dentro del maletero del híbrido Lexux RX. Adiós playa, adiós ir de compras, adiós esperado y perfecto verano.

- ¡______! ¿Has metido tus botas de excursión en la maleta? - Me pregunta mamá alegre, no entiendo el porqué ya que son las siete de la mañana - ¡El terreno está bastante rocoso allí! - Parece que está disfrutando de restregarme lo que me espera -
- ¡Ya las he metido! - Digo con los dientes apretados -
- Bueno, nos vamos en un minuto. Papá está revisando el aire acondicionado una vez más.

De repente, oigo el motor de un coche detrás de mi. Me doy la vuelta para ver a Brian, Kirsten y Morgan bajándose de el Nissan XTerra de color amarillo chillón.

- ¡Ey nena! - Dice Brian con un sonido arrullador. Él sigue con la ropa de anoche y su pelo esta algo despeinado, pero sigue igual de sexy que siempre, podría decirse que incluso más que cuando se arregla tanto -

Brian se acerca a mí y me besa la frente con calidez. Entonces me acerco a mis amigas y las abrazo con todas mis fuerzas.

- ¿No habéis ido aún a casa? - Digo sorprendida -
- No. Nos dormimos en casa de Chad y no puedo creer que nos hayamos levantado tan temprano después de la fiesta de anoche, pero no podíamos dejarte ir sin despedirnos... - Dice Kirsten -

Mamá me chilla desde el coche.

- Me tengo que ir - Digo con tristeza y le agarro la cara a Morgan con las dos manos - Siento que nuestros planes de mejores amigas en este verano se cancelen - Susurro en su oído -

Me despido de todos y entro en el coche. Cierro los ojos y apoyo la cabeza en el asiento de cuero. Tal vez podría dormir todo el camino. Un apacible silencio llena el coche mientras mi padre atraviesa las calles llenas de mansiones como la mía. 
Pasamos delante de algunos  edificios, poco a poco, dan paso a los almacenes y a las concesionarias de automóviles. 
Nos dirigimos a la carretera. El suave zumbido del motor y las reconfortantes voces de los presentadores de la NPR se filtran por el asiento trasero.

- ______, vamos a necesitar que nos ayudes con algunos trabajos en los terrenos del viñedo. Empezarás desde cero en la escala de responsabilidad. Esperamos que te tomes todo esto muy seriamente.
- Lo sé... - Dejo de prestarles atención cuando mi bolsa empieza a zumbar -

Saco el BlackBerry Curve de mi bolso Kooba.
SOLICITUD DE CHAT DE MORGAN.
Lo escondo hacia un lado y presiono INICIAR CONVERSACIÓN. 

¿Cómo estas?
Mal, por supuesto, ¿Que esperabas? -Escribo sin mirar las teclas.-
¡Y yo! Ya te echamos de menos... Ahora mismo estamos en Orchids para desayunar, estamos muertos de hambre.
-Mi estomago retumba con sólo pensarlo. Orchids tiene ciertamente los mejores waffles de fresa de toda la ciudad.-
Gracias por decirme eso. Yo probablemente me estoy dirigiendo a comer avena todo el verano.
Lo siento, sé que esto es difícil pero todo es acostumbrarse...
No importa, solo quiero relajarme ahora mismo, hablamos luego.

Presiono FIN DE LA CONVERSACIÓN, lanzo un suspiro y miro por la ventana los miles y miles de pinos, rocas, suelo arenoso y, a la distancia, las colinas 
azuladas.

Me inclino un poco más hacia la ventana. La tierra está completamente cubierta por los viñedos, extendiéndose tan lejos como puedo ver. Los bajos muros de piedra rodean la carretera. Las señales hechas a mano ponen : Hoy cata de vino y bodega de vino Ridge North. Algunos caminos están cubiertos de grava y delineados por grandes filas de árboles.
Esto es peor de lo que imaginaba, odio la naturaleza. De modo involuntario empiezo a fantasear... Me imagino en un chalet de piedra, rodeada de hectáreas de césped bien cortado. Vestida con un traje negro ceñido, sirviendo vino a sofisticados jóvenes que visitan nuestra viña.

- Esta es nuestra nueva mezcla. Un merlot. - Me imagino a mi misma diciendo. -
- Tiene un gran sabor - Todos asienten, impresionados por mis conocimientos mientras toman sus copas de tallo largo con mucha delicadeza. -

Después de todo mis pensamientos no parecen tan irreales, ojalá todo fuera algo parecido a mis fantasías... Aunque no lo creo. Sigo pensando en lo que me espera, y caigo profundamente dormida.
Damos una curva inesperada y me levanto en seguida. Abro los ojos débilmente. Los pinos serpentean a mi alrededor. Bajo la ventana y respiro profundamente el aire fresco de la montaña. Huele bien aquí.
El coche aminora la marcha, y gira a través de una abertura en una valla de madera torcida, que parece tener alrededor de un centenar de años. 
Mi padre frena bruscamente, ya hemos llegado, mis fantasías empiezan a resquebrajarse a medida que observo lo que me rodea.
Bajo del coche y el sol me da directamente en la cara. Alzo la mirada y ... ¡no puede ser!

- ¡Oh Dios mío! - Grito desesperada - ¿Es un cerdo? - Mi madre suelta un suspiro. -
- El Sr, Jenkins los guarda allí, y a veces salen. Creo que se llama Jasper - El cerdo blanco enorme me mira y un escalofrío recorre mi cuerpo - 
- ¡Que asco joder! - Chillo a mamá y ella estalla a reír -
- ¿Podemos irnos ya hacia casa? Este lugar me da grima - Mascullo -.

El sol abrasador se dirige a mi rostro de pleno mientras camino con las pesadas maletas de ropa. Espero ponerme morena este verano, al menos algo bueno tendrá este caluroso lugar...
Mi padre se detiene a un lado en la hierba.

- Bienvenida a la viña Ironstone - Anuncia -

Miro la estructura frente a mí. Es más una casa de campo que una casa exactamente, y parece ser, de un cuento de hadas inglés, no a una casa de campo en Nueva Orleans. 
Las cortinas ondean en la ventana abierta del piso de arriba. El lugar está ubicado en medio de un gigante jardín, cubierto de flores, donde los rosales compiten por más sol.

- ¿Quien vive aquí? ¿Campanilla o un puñado de elfos? - Pregunto -

El viento movía de un lado a otro las copas de los árboles, como el mar golpeando la orilla y un pájaro cantando locamente en una rama sobre mi cabeza.
El aire es fresco y seco en la sombra. Saco de mi bolsa mis grandes gafas de sol Dior. Un mosquito se queja en mi oído. Lo aplasto y golpeo a otro en mi pierna.

- ¿Que te parece cariño? - Dice mamá dulcemente - 
- Elijo cuidadosamente mis palabras - Esto es... Agradable, un poco. - Mamá me da una sonrisa ausente y detrás de mí oigo el crujido de un coche aparcando. -
- ¡Ya estais aquí Sres. McKenzie! - Dice alguien desconocido desde la camioneta -

La voz es de un barón sin duda, es una voz atractiva, pero no puedo ver su aspecto por el sol que penetra en mis ojos aún llevando mis gafas de sol.

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