- ______ - Dice papá entrando en la cocina a la mañana siguiente, mientras estoy sentada medio despierta, encima de la mesa comiendo una tostada.
- ¿Qué?
En realidad, no me importa cuanto tiempo mas tengo que estar aquí, en el campo. Lo que sigue sin gustarme es tener que levantarme todos los días a las 7 de la mañana. Mi pelo está atado en una despeinada cola de caballo, y llevo puesta una larga y ancha camisa que dice 'LOVE DANCE' y unas bragas rosas de ositos de peluche.
Papá se sirve una taza de café e inclinando un codo sobre el mostrador, se toma la mitad del café en dos sorbos.
- Tu mamá y yo queremos que tengas un descanso en tu cumpleaños, y Justin también. Así que tomate el sábado libre, ¿vale? No trabajes, ni si quiera trates de esconderte y pintar un poco, y dile a Justin que lo mismo para el.
- Ah, gracias, papi - Rodeo la mesa y le doy un abrazo. Mi padre me apreta de vuelta y luego se dirige al porche, y llegando a la puerta, se da la vuelta.
- Oh, y vamos a tener una cena de cumpleaños, aquí, en casa, para todos.
- Eso es genial. A Brian le encantará - Digo con una gran sonrisa.
- Bueno, espero que a quien le encante sea a ti. ¡No es el cumpleaños de Brian! - Giro los ojos.
- Lo sé, papá - El se da la vuelta, y lo escucho bajando por los escalones del porche.
Me meto el trozo de tostada que me queda en la boca, y después de dar una rápida mirada alrededor, tomo un sorbo de zumo de naranja natural que ha preparado mamá esta mañana. El sábado será un día increíble, decido mientras subo las escaleras para darme una ducha. Un día completo con Brian. La idea suena bien, pero no siento esa emoción excitante en el hoyo de mi estómago, cuando pienso en eso. Ya no siento lo mismo por Brian, lo noto. Antes era el chico imposible, el chico que todas deseaban, y desean. ¿Y ahora? ¿Lo deseo como antes?
*FLASHBACK*
- ¿Sabías que eres preciosa? - Dice Brian a poco centímetros de mí.
¡Dios mío! Brian. ¡Brian! El chico del que estoy enamorada desde que tengo uso de razón. Hace pocas semanas hemos empezado a hablar en el instituto. Pero, ¿quién diría que estoy ahora con él, a solas en el cuarto de baño de las chicas de la primera planta del instituto a pocos centímetros de mí? Me sudan las manos, el corazón se me va a salir del pecho. Es tan guapo. Y sus labios, pf, esos labios que deseo desde que lo vi por primera vez. Increíbles. Ahora los puedo ver desde primer plano.
- No, nunca me lo han dicho - Miento, nerviosa.
En realidad, siempre me lo dicen. No es que sea la chica más guapa del instituto, pero los pretendientes nunca faltan. Aún así, no me gusta llevarme mal con nadie. Soy muy simpática siempre que puedo, pero hay algunos límites.
- Que mentirosa. Como si yo no supiera que tienes siempre al chico que te propongas en el bote.
- Emm... No siempre.
Espero que haya pillado la indirecta. Tengo razón, el lleva gustándome desde siempre. Y he tenido que tragarme como se besa con otras, como se lleva bien con todas las chicas... Los celos son muy malos. Pero él nunca lo ha sabido. Siempre he querido ocultar mis sentimientos hacia él. ¿Por qué? Es muy sencillo. No quiero ser una del montón, una de las muchas que hay en la lista de las que se lía o acuesta. Pero aún así, estoy loca por Brian.
- No lo dirás por mí, ¿verdad señorita McKenzie? - Sonríe pícaro
- No - Respondo seca
Estoy demasiado nerviosa. Quiero besarle. Pero él no lo hace. ¿Qué quiere hacer? ¿Dejarme con las ganas?
- Otra vez mintiendo, señorita McKenzie...
Esta vez sonrío. ¿Cómo hace que me sienta tan... en las nubes? Es pura perfección. Brian se acerca a mí, poco a poco. Clavando su mirada, haciendo que me sienta especial. Posa sus manos en mi cintura y me pega a él. Nuestros labios se unen haciendo que yo crea que estoy en un sueño. Es la mejor sensación del mundo. El beso se vuelve más salvaje, más apasionado. Jadeando, Brian me besa el cuello. Me apreta contra él, chocando pecho con pecho. Las ganas de seguir aumentan, ninguno de los dos quiera parar. Seguimos ese beso tan apasionado hasta el final.
*FIN FLASHBACK*
- ¿Adivina qué? - Le digo a Justin un par de horas después. Alrededor nuestra, el cristal de las copas de vino brilla.
- ¿Qué? - Dice limpiando otra copa delante de mí, sonriente. Como siempre.
- Bueno, mi padre me ha dicho que vamos a estar libres para mi cumpleaños este sábado - Sonrío, anticipando su reacción.
- ¡Woo-hoo! - Grita Justin - Vaya, ¡No vamos a trabajar por un día completo! - Se acerca y me da un pequeño abrazo, que me deja sin aliento - De hecho, estoy realmente emocionado.
Sonrío, siento un hormigueo en la yema de los dedos.
- Yo también, que raros somos. ¡Emocionados porque no trabajamos un día!
- Lo sé - Seguimos sonriéndonos. Me esfuerzo para no abrazarle otra vez, las ganas son inmensas.
- Oh, y casi lo olvido - Continúo después de recuperar el control sobre mis manos - Va a haber una cena de cumpleaños, también.
- ¡Genial! ¿Quieres que cocine yo?
- ¡Claro! Yo te ayudaré, haremos los dos la cena, será divertido.
- Pero, es tu cumpleaños, no deberías hacer nada de trabajo ese día - Sonríe amablemente.
- Lo sé, pero mientras pase el rato junto a ti, me da igual lo que tenga que hacer.
Justin abre los ojos. ¿Es posible lo que acabo de decir? No, no puede serlo. ¡Joder! ¿Por que lo he dicho? Aunque sea verdad, no era el momento. ¡Que vergüenza!
- Pienso lo mismo que tú, me encanta estar contigo... Eres una gran amiga - Sonrío aliviada junto a él - ¿Quienes seremos?
- Creo que seremos nosotros, tu padre, y mis padres, y... - Cierro la boca abruptamente. Por alguna razón, no quiero mencionar que Brian estará ahí también.
- ¡Genial entonces! - Termina de limpiar la última copa de vino - Podríamos hacer una tarta de frambuesas frescas. ¡Me sale riquísima!
- Genial - Sintiéndome culpable salimos de la sala.
Tomo una decisión. Está mal no mencionar que Brian va a venir de visita. Además, que solo es un amigo. Podría unirse a hacer la tarta con nosotros. Justin y Brian, juntos. Pf, no. No sería una buena idea. Bueno y, ¿por qué no?
Nos sentamos en el césped en el que ayer nos quedamos dormidos, juntos. Fue una gran siesta.
- Se me olvidó decirte que también vendrá Brian, el chico que me llamó la otra vez - Digo mas nerviosa de lo que debería
- ¿El chico que se enfadó por que le cogí el teléfono? - Me mira, serio.
- Sí.
- El chico que te gusta, ¿verdad?
- Sí - Digo dudosa, se nota en mi voz.
- Ajá.
Silencio. ¿Qué puedo decir? Ya le he dicho que va a venir Brian, pero al parecer esa hermosa sonrisa ha desaparecido de la cara de Justin. Parece ser que está un poco celoso. ¿Puede ser? No creo. Pero su rostro es lo que expresa. Parece increíble, yo también sentí algo como 'celos' cuando Rain y él estaban tan juntos... ¿Estará sintiendo Justin lo mismo que sentí yo ese día?
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