sábado, 15 de junio de 2013

First Love. Capítulo 8.

Se sintió como si horas pasaron antes de que él apartara la vista de mí. Cuando lo hizo, la sonrisa que dio a la clase era incómoda, y tiró distraídamente de la corbata alrededor de su cuello. 

—Gracias, Eric. Pero, por favor, todo el mundo, llamadme Justin. 

Creo que en realidad podía sentir las hormonas liberándose en la atmósfera cuando las chicas en el teatro oyeron su acento. Sentí a Kelsey mirarme, pero fijé mis ojos en uno de los focos del escenario colgando por encima, y traté de que mi corazón latiera rápidamente hacia la sumisión. Esto era malo. Esto era horrible. 

—Como dijo Eric, hice mi pre-graduado aquí, y luego me gradué en mayo pasado con una maestría en Actuación de la Universidad de Temple en Filadelfia. Estuve trabajando en la escena teatral ahí durante seis meses, cuando Eric me llamó y me preguntó si estaría interesado en el puesto temporal de aquí. 

Lo miré por el rabillo del ojo, a la vez anticipando y temiendo el pensamiento de hacer contacto visual con él. No me miraba. De hecho, todo su cuerpo se encontraba orientado hacia los estudiantes del otro lado de la habitación, casi ignorando toda la sección donde me senté. Aparte del hecho de que él no miraba intencionadamente a un lado de la habitación, no había ninguna señal de que estuviera preocupado o cansado de ninguna manera; mientras yo podía sentir el calor en mis mejillas y mis manos temblaban mientras las presionaba en mis rodillas. 

—Me encantaron mis cuatro años aquí, y estoy, eh...

Me miró, y no pude hacer otra cosa que devolverle la mirada, con los ojos abiertos y petrificada. Se aclaró la garganta y volvió la mirada hacia el otro lado de la habitación. 

—Estoy muy emocionado de estar de vuelta. 

Quería meterme en un agujero y morir. 

Quería meterme en un agujero en el fondo de un barranco, y luego se enterrada bajo una avalancha, y luego morir. 

Yo quería... llorar. 

Eric se excusó entonces, para dejarnos que conociéramos a nuestro nuevo maestro. Me hubiera gustado poder salir también, porque se me ocurrió que yo lo conocía muy bien. 

—Bueno, entonces —comenzó Justin—. Me doy cuenta que no soy mucho mayor que muchos de ustedes. —Otro movimiento de sus ojos a los míos. Se volvía casi imposible tragar. 

—Pero mi objetivo aquí es proveerles con alguna información sobre el siguiente paso en su viaje, de alguien que no está tan lejos de haber terminado. A todos nos gusta Eric, Ben, Kate, y el resto de la facultad, pero seamos sinceros, no son exactamente ''los jovencitos''. —Toda la clase se echó a reír. Yo estaba demasiado ocupada concentrándome en no vomitar—. Era un mundo diferente cuando ellos empezaron sus carreras. Cuando yo me encontraba sentado donde ustedes están, llamábamos a esta clase Preparación Superior; creo que ahora se llama el Negocio del Teatro. En esta, vamos a estar cubriendo todo, desde las audiciones, a las opciones de carrera, a la Acción del Actor. También pasaremos algún tiempo hablando de la parte más abstracta de las cosas. Porque, odio desilusionaros, chicos, pero la parte más difícil de este negocio, no está en conseguir los papeles o llegar a fin de mes, aunque eso también sea difícil. Verdaderamente, lo más difícil es mantener el espíritu y recordar por qué elegiste esto en primer lugar. 

No tenía que tratar tanto de asustarnos sobre nuestro futuro. Todos sabíamos perfectamente que estábamos a punto de terminar la universidad. 

—Ahora, si no les importa. Me gustaría saber un poco acerca de todos ustedes. Por qué no me dicen sus nombres y que están interesados en hacer después de graduarse. 

Había cerca de veinte chicos en la clase. Los primeros ocho, o todos, recitaban sus nombres seguidos de: ''Me voy a mudar a Nueva York''. 

Cuando eres un actor, mudarte a Nueva York es, más o menos, el sueño. Esos que son afortunados, en realidad, pueden llevar a cabo un plan. Algunos tenemos que ser más realistas.  

Cade, mi mejor amigo, además de Kelsey dijo: —Cade
 Winston. En este momento estoy un poco desgarrado entre la Escuela Superior o sólo ir directamente a las audiciones. Realmente, no puedo decir si de verdad quiero ir a la escuela superior o si sólo estoy asustado. 

Justin sonrió, y aunque me volvía loca, sonreí también. Me sentía así acerca de un montón de cosas en mi vida... no sólo la actuación. 

Él dijo: —Bien. Eso es honesto, Cade. Y, cuanto más honesto puedas ser contigo mismo, mejor. Las esperanzas y los sueños son geniales, pero son mucho más fáciles de romper que un plan sólido. Vamos a ver si podemos averiguar exactamente lo que quieres mientras estés en esta clase. 

Después de eso, fue como si todos se sintieron bien por decir lo que realmente pensaban, en lugar de lo que nos parecía que se esperaba de nosotros. 

Pasamos tanto tiempo defendiendo nuestra elección de hacer esto que se vuelve difícil demostrar cualquier vulnerabilidad en absoluto. 

Sólo que hay tantas veces que puedes encontrarte con alguien que te pregunta por tu falla, cuando las cosas no funcionan antes, que empiezas a pensar que tal vez caer debería ser sólo tu plan. 

A veces me gustaría ser un poco más como Kelsey. Ella prácticamente no tiene miedo a nada. Aunque, supongo, que es fácil ser un poco valiente cuando tu familia está cargada. 

—Kelsey Summers. Me estoy tomando una año sabático para viajar y simplemente explorar antes de decidir lo que voy a hacer. La gente siempre dice que los actores interesantes son gente interesante, así que me imagino que es una buena inversión pasar un poco de tiempo volviéndome más fascinante de lo que ya soy. 

—Diva —murmuré en voz baja. 

Entrecerró los ojos, y dio un rápido pinchazo en la parte posterior de mi brazo como respuesta. Grité, y casi caigo de mi asiento, al mismo tiempo que Justin volvió sus ojos hacia mí y dijo: —¿Y tú? 

Frotando mi brazo, tuve que apartar la mirada de sus ojos antes de que pudiera responder. 

—Bliss Edwards. Estoy un poco dividida entre la actuación y la dirección de escena. Y puesto que en realidad no ofrecen programas de doctorados donde puedas hacer las dos cosas, creo que voy a seguir adelante y entrar en el, um, mercado de trabajo o lo que sea. 

Miré de nuevo hacia él, pero sus ojos ya se habían trasladado a Dom, quien se hallaba sentado una fila por encima de mí. 

Cerré los ojos y respiré profundo. La mano de Kelsey encontró la mía, y la apretó. 

Tomó otros veinte minutos para terminar la introducción porque, bueno, somos gente de teatro. Nos encanta oírnos hablar. 

Con sólo cinco minutos para el final de la clase Justin dijo: —Muy bien. Parece que todos le han dedicado al menos un pensamiento al siguiente paso. El miércoles quiero que todos vengan a clase con su currículum, fotografías y estén dispuestos a audicionar. 

—¿Por qué? —preguntó Dom—. Es la primera semana de clase. No hay audiciones hasta unas semanas. —A Dom le encantaba oírse hablar a sí mismo más que a la mayoría. 

—No importa —respondió Justin—. En el mundo real, puedes ir a diez audiciones en un día. Puede tener semanas para prepararte o puedes tener una hora. Tu trabajo es sólo actuar si consigues la parte, hasta entonces tu trabajo es audicionar, así que es mejor ser bueno en ello. Váyanse. Nos vemos el miércoles. 

Sonrió. No fue tan tan impresionante como las sonrisas que tenía anoche, pero, aún así, era suficiente para hacer que mis pasos dudaran en mi camino por las rampas. 

Me encontraba en los telones, a escasos metros de la puerta cuando escuché: —Señorita Edwards, ¿puedo hablar con usted un momento? 

La cara de Kelsey se quedó atrapada en algún lugar entre la compasión y alegría. Por primera vez en doce horas quería golpear a alguien además de mí. 

—¿Almuerzo al mediodía? —preguntó ella. Asentí con la cabeza, aunque no estaba segura de que sobreviviría hasta el mediodía. Diablos, no siquiera estaba segura de que podría soportar ir a mi siguiente clase. 

Me tomé mi tiempo caminando hacia él, esperando que el resto de la clase se fuera. Dom actualmente bombardeaba a Justin con preguntas, así que me tomó un segundo distraerme con Cade. Donde Kelsey era la amiga que me llevaba a bares y me animaba a comportarme como una estúpida, Cade era el amigo que siempre sabía lo correcto para decir. 

Sus primeras palabras... —En una escala de uno a exageradamente mal, ¿cómo está tu resaca? 

Levanté la comisura de mis labios en una sonrisa. Eso fue todo lo que pude manejar en mi vértice de emociones, pero era una sonrisa de todos modos. —Depende... ¿ahora mismo? Un sólido siete. Si Dom intenta hablar conmigo ... vamos a necesitar una escala más grande. 

Se echó a reír, y algo me hizo preguntarme cómo habría ido anoche si le hubiera dicho a él mi secreto en lugar de a Kelsey. De alguna manera dudaba que las cosas hubieran resultado iguales. 

—Tengo que irme. Echan mi serie. —Cade hizo una mueca, y concordé, contenta de que yo hubiera conseguido sacar eso del camino el año pasado. 
—Vamos a hacer algo esta noche, ¿vale? 
—Por supuesto.  —Esta vez sonreí, porque Cade era estupendo para las distracciones, y eso era, sin duda, lo que necesitaba en este momento. 

Me besó en la mejilla y luego siguió su camino. 

Me volví hacia Justin para encontrarlo mirándome, sus ojos oscuros y entornados. Dom había desaparecido. Debe de haber salido por las puertas del otro lado. Nos quedamos allí, torpemente, durante varios segundos. Sus manos metidas en los bolsillos, y la mía jugueteando con el bolso colgado sobre mis hombros. 

Finalmente, se aclaró la garganta. 

—¿Cómo está tu pierna? 
Tragué saliva, y miré mis piernas. Hoy me había puesto una falda para mantenerla al descubierto. Incliné mi pierna para que pudiera ver el vendaje. —Bien. Me volví a vendar de nuevo esta mañana. Está ampollada. Pero hasta donde sé, o bien de acuerdo a internet, eso es normal. 

Miré de vuelta, pero sus ojos seguían fijos en mis piernas. 

Me puse rígida. Dios, esto era tan difícil. 

Se aclaró la garganta otra vez. 

—Así que... estás en la universidad. 
—Así que... tu no lo estás. 

Se quedó inmóvil durante un segundo y luego se volvió bruscamente hacia un lado, alejándose a varios metro de distancia de mí, y luego de regreso. Sus dedos pasaron a través de su pelo en frustración, y lo único en lo que yo podía pensar era en mis propios dedos en su pelo, y lo increíblemente suave que sería. 

—Pensé... —empezó—. Bueno, no pensaba mucho en absoluto. Pero, no pareces como si estuviera en la universidad. Dije que fui a la escuela aquí, y que acababa de mudarme de vuelta, y tú dijiste ''yo también'' así que supuse que había hecho lo mismo. 

Me mantuve teniendo esta necesidad irracional de parpadear. No iba a llorar ni nada, pero simplemente no podía parar. Dije:  —Yo vivía en Texas cuando era muy joven. Quise decir que me mudé aquí por la escuela. 

Asintió con la cabeza una vez, y luego siguió asintiendo. Así pues, él asentía con la cabeza y yo parpadeaba y ninguna de los dos decía lo que realmente necesitaba ser dicho. 

Y como no podía soportar el silencio, fui la primera en romperlo. 

—No se lo diré a nadie. —Sus cejas se arquearon, pero no podría decir si era por sorpresa o juzgando sólo un tic facial—. Quiero decir que no hay nada... no es que nosotros... quiero decir que en realidad no... um, hicimos la bestia de dos espaldas y todo eso. 

OH DIOS MÍO. 

MATAMEAHORAMATAMEAHORAMATAMEAHORAMATAMEAHORAAAA. 

¿La bestia de dos espaldas? ¿En serio? 

Tengo 22 años de edad, y en lugar de simplemente escupir la palabra sexo, ¡he usado una referencia a Shakespeare! Una muy embarazosa referencia a Shakespeare. 

¡Y él sonreía! Y sus sonrisa hacía cosas divertidas a mis adentros que me tenían pensando en la noche pasada, lo cual era algo que no necesitaba, en absoluto, estar pensando en estos momentos. Sin bestias. Sin espaldas. Sin anoches. 

Aparté la miraba, tratando de no perder la cabeza. Tomé una respiración profunda, y dije con tanta calma como pude. —Esto no tiene porque ser un gran problema. 

Se tomó un momento para contestar, y me pregunté si esperaba a que lo mirara. Si así era, él estaría esperando un rato. 

—Tienes razón. Los dos somos adultos. Podemos olvidar lo que pasó. 

No había manera de que yo pudiera olvidar lo que pasó. Pero podría fingir. 

Podría actuar. 

—Correcto. —Asentí. 

Me volví para salir, pero su voz me detuvo. 

—¿Cómo está tu gato? 

—¿Qué gato? ¡Oh! MI GATO. El gato... que es mío. Oh, ella está... —Recuerdo haber dicho que era hembra, ¿no?—. Está bien. Toda maullando y ronroneado y otras cosas de gato. 

Dios, ¿por qué la puerta tenía que estar tan lejos? 

Seguí caminando, diciendo mis últimas palabras por sobre mis hombros. 

—Tengo que ir a clase. Te veré el miércoles supongo, está bien, ¡adiós! 

Aceleré saliendo por la puerta, por el pasillo hacia el ala de arte, más allá del salón de clases de cerámica. Y hacia el cuatro de baño inutilizado, que nadie usaba. Entonces me hundí hasta las rodillas. 

Me concentré en no hiperventilar. Sólo yo podría tener un romance con un maestro de forma accidental. Sabía que una cosa era segura. No había manera en el infierno de que yo fuera a ir a mi siguiente clase. 

1 comentario:

  1. Dios mi amor. ME MEO JAJAJAJ En serio.
    ADORO cómo Bliss mete la pata cada vez que abre la boca, siempre dice algo que la acaba metiendo en un lío.
    " La bestia de dos espaldas " LOOOL ¿EN SERIO? JAJAJAJAJA I CAN'T
    Me he reído mucho con este capítulo. La pobre Bliss es tremendamente torpe y timida. Creo que Kelsey va a hacer de Celestina por que si depende de Bliss no hacen " la bestia de dos espaldas " en toda la novela.
    Oh dios la parte del gato, " y esas cosas de gato" no sabes lo que me he llegado a reír con eso.
    AMO ESTA NOVELA. ¿Por qué? Pues por que creo que soy Bliss y puedo sentir sus emociones como las mias propias, también por que SIEMPRE me saca una sonrisa y me hace reír.
    Estoy deseosa de saber que pasa, por que claramente hay tensión sexual no resuelta eso es algo que es obvio y yo quiero que esa tensión sexual sea resuelta. YAAAA, no sé si me explico, que los lies de una putaaaaaaaaa vez o te pego Manolita.
    TÍA sube siguiente YA.
    Atte : Alysa Bieber Smiler Unbroken.

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